miércoles, 7 de mayo de 2014

Biodiversidad cada día

cuadernosdepedagogia.com

Carmelo Marcén Albero
IES Miguel Catalán, de Zaragoza

Hay una biodiversidad de libro, parecida a la que se estudia en los cursos escolares. Nos hemos aproximado a ella a través de clasificaciones y listados de seres vivos que nos han interesado más o menos a lo largo de toda la enseñanza obligatoria. Nos gustaban más las plantas y animales que salían en las enciclopedias del medio natural. Pero lo que nos atraía, de verdad, desde niños, eran las imágenes de animales espectaculares, en especial los que vivían en países lejanos o tenían tamaños descomunales. Alguien dijo que esta inclinación surgió tras el continuo visionado de filmes animados de Walt Disney, como Dumbo o El libro de la selva, y que continúa con los grandes documentales que a menudo nos sirve National Geografic. La mayor parte de las veces, la biodiversidad, como espectáculo, prevalecía ante las demás visiones formativas. Sea por lo que fuere, el hecho es que ya de niños somos capaces de nombrar a más animales africanos que a los que habitan en el entorno más cercano. Afortunadamente, en las dos últimas décadas se han proyectado bastantes reportajes que nos presentan plantas y animales más cercanos. De ellos se explican detalles de su vida, que aparece condicionada por los ritmos estacionales y por otras especies vivas. Una pincelada de realidad surgió en los documentales españoles a partir de las emisiones de Rodríguez de la Fuente. Se pueden visionar, merece la pena que los más jóvenes lo hagan, en la web de RTVE. Ahora se presentan materiales más completos, con una perspectiva múltiple. Así se puede comprobar en los que concurren a certámenes de cine ecológico como el Festival International du film de l’environnement de París FIFE y el Green Up Film Festival. También son interesantes los materiales expuestos en Planète Honnête, Environnement&Widlife Film Festival and Forum de Nueva Delhi, Wildscreen o en el portal del Festival Ecozine, de Zaragoza.

Una relación compleja

Sin embargo, hay otra biodiversidad todavía más próxima, que encontramos tanto en casa como cuando salimos a la calle. Rodearnos de animales (la domesticación comenzó en el Neolítico) y de plantas (los jardines de Babilonia causaban gran admiración) es una costumbre ancestral que no ha hecho sino crecer. Es como un amor y desamor continuo. Quedan lejos los tiempos de la urbanización medieval cuando se construían muros para protegerse de la naturaleza circundante (de animales, inclemencias del tiempo y otros desastres) o de los enemigos. En el mundo urbanizado en el que vivimos, cada día se cotiza más lo que evoca lo natural. Sería por eso que, a mediados del siglo XIX, surgió el primer parque público en una ciudad, cerca de Liverpool.

Ahora, los urbanitas, tanto en ciudades como en pueblos, disponen de más áreas verdes que nunca. Allí se reproduce de forma resumida la naturaleza. Estos espacios albergan muchas especies vegetales y animales, para el solaz colectivo, como sucede con la iniciativa Barcelona pel Medi Ambient o en Vitoria con su anillo verde, por citar solamente dos ejemplos representativos. Aun así, muchos ciudadanos planean salidas de fin de semana para sumergirse en una naturaleza menos antropizada y disfrutar de otros seres vivos. ¿Será una necesidad o mostrará algo de disfunción en la organización social de la vida cotidiana? Puede que obedezca al influjo de la moda. Quizás también haya algo de unión afectiva, que tendremos que saber explotar.

La presencia de los animales en nuestras vidas es continua. Se hace visible en forma de animales de compañía y especies invasoras. Los primeros se han convertido en una de las señas de identidad de esta sociedad. En cierta manera concentran una parte importante de nuestra afectividad hacia la biodiversidad, aquellos placeres de los que hablábamos en el capítulo anterior. Sin embargo, como en otros muchos latidos sociales, vivimos en la paradoja. ¿Cómo, si no, se explica el hecho de que en España haya más de 22 millones de mascotas y se abandonen 150.000 animales de compañía al año? Así lo denunciaba un reportaje de RTVE y diversas organizaciones de protección de animales. El daño irreparable que se les causa a ellos y al medio ambiente, cuando se los libera sin condiciones, nos debería hacer recapacitar. Además, en nuestras ciudades y pueblos se han colado palomas, tordos o cotorras de forma abusiva, tanto, que nos han hecho olvidar que también hay otras aves sedentarias o migratorias que nos acompañan.

La alimentación es otro de los escaparates de la biodiversidad. Preguntarse sobre el origen de lo que comemos ilustra y educa. Reconocer que detrás de la pasta hay un trigo que crece, que un huevo lo pone una gallina, que la leche la produce una vaca, etc., no son vanos ejercicios para empezar a valorar la trascendencia de plantas y animales en nuestras vidas. Desde ahí nos podemos remontar a la consideración de cuestiones de actualidad, como los cultivos transgénicos, que viene denunciando Greenpeace desde hace años. También habrá que valorar el bienestar animal en las granjas, que ya preocupa en la Unión Europea, el vegetarianismo o la alimentación ecológica, o la alimentación global, que sufre constantes vaivenes por las maniobras especulativas de grandes grupos internacionales, como denuncia la FAO periódicamente.

La biodiversidad de cada día nos exige conseguir nuestra cohabitación con los pulsos vitales de la naturaleza, con los de los seres vivos que le dan forma. Dice la FAO que “alcanzar la seguridad alimentaria para todos está intrínsecamente vinculado al mantenimiento de la biodiversidad” y a impulsar esta tarea se dedica desde hace algunas décadas. Porque en realidad, la biodiversidad que en su significado estrictamente enciclopédico era un sistema ecológico se ha convertido hoy en un producto cultural y social. Así se pone de manifiesto en el Informe 2012, Planeta Vivo, que WWF titula Biodiversidad, biocapacidad y propuestas de futuro. Deberemos esforzarnos para saber leer la biodiversidad cotidiana, para reconocer lo que ofrece. De entrada, se puede empezar por disminuir el actual desperdicio de alimentos, cuya producción ha tenido tantos costes para la biodiversidad. La FAO proporciona muchos datos de interés en Food wastage footprint. Impacts on natural resources. También se puede reparar en la influencia que para la salud humana tiene el mantenimiento de los ecosistemas y los seres vivos que los forman si se leen con detenimiento los informes Ecosistemas y Bienestar humano. Síntesis sobre salud y Cambio climático y salud humana, ambos de la OMS, y el dossier El papel de la biodiversidad, de Fuhem.

miércoles, 30 de abril de 2014

Senderismo Familiar



Con la actividad Senderimo Familiar organizada con motivo de la Semana Cultural de Alpartir tenemos la oportunidad de compartir una jornada de convivencia y medio ambiente con toda la Comunidad Educativa.


Así, con la colaboración de la Asociación Medioambiental 'la Butrera' de Alpartir realizamos una marcha senderista por los senderos de la localidad para promover la participación en actividades en contacto con la naturaleza que nos permita conocer juntos nuestro entorno y, a su vez, realizar actividad física.


La salida la hacemos todos los participantes juntos y al salir del pueblo nos separamos para hacer dos recorridos, uno corto (7 km) para Infantil y 1º-2º-3º de Primaria, y otro largo (14 km) los de 4º-5º-6º de Primaria, si bien en ambos se hace interpretación del paisaje, observaciones, descansos y juegos.


Ortigas Viejas


El Puerto


jueves, 24 de abril de 2014

Fiesta de la Primavera



 Rita, nuestra cigüeña planetaria, nos visitó durante la celebración de la Fiesta de la Primavera que hicimos en el merendero de Alpartir.

viernes, 4 de abril de 2014

Rita en Alpartir


 
Tras recibir estos meses atrás postales de Rita -nuestra cigüeña planetaria- desde Venecia, Vietnam o Bucarest, ya la tenemos por Alpartir.


Parece que está pensando quedarse una temporada. A ver si hay suerte y consigue hacer el nido en la torre de la iglesia.

Aunque no lo parezca, hay una cigüeña...

domingo, 30 de marzo de 2014

Entrevista a Heike Freire

blog.tiching.com

Heike Freire: “En educación, el contacto con la naturaleza es vital”


 
¿Qué es la educación en verde?
 
 La educación en verde consiste en acercar a los niños a la naturaleza para que puedan aprender de ella. El contacto con la naturaleza es vital para los seres humanos y, especialmente, entre los más pequeños ya que son muchos los beneficios que nos proporciona.

¿Cuáles son las principales ventajas de este acercamiento?
 
 Los niños que crecen en contacto con la naturaleza tienen sentimientos más positivos sobre sí mismos y los demás y, asimismo, desarrollan un fuerte sentimiento de amor y armonía con el mundo. Todo ello, les permite disminuir el impacto por estrés, un aspecto especialmente importante en la sociedad actual.

Estas ventajas, ¿en qué se traducen a nivel educativo?
 
 Permiten mejorar el desarrollo cognitivo ampliando así la capacidad de razonamiento y de observación.

¿Y se reduce el fracaso escolar?
 
Sí, ya que no sólo proporciona los beneficios antes mencionados, sino que también les brinda la posibilidad de desarrollar de manera natural su psicomotricidad, sus habilidades, su capacidad de resolver problemas y su sociabilidad. Además, potencia la imaginación, creatividad y la capacidad de maravillarse, aspecto decisivo para fomentar la motivación en los niños.

¿Qué problemas aporta la falta de contacto con la naturaleza?
 
 El periodista americano Richard Louv planteó la hipótesis de la existencia del “Trastorno por déficit de naturaleza”, bajo el cual se agrupan distintas enfermedades cuya causa común podría ser la falta de contacto con nuestro entorno natural.

¿Cuáles son las enfermedades que pueden derivarse a causa de esta carencia?
 
Se trata de dolencias como la depresión, el estrés, el déficit de atención-hiperactividad o la ansiedad. La falta de contacto con actividades al aire libre, especialmente en edades tempranas, puede provocar la devaluación de los sentidos, dificultades de atención y elevados índices de enfermedad física y emocional.

¿Qué se puede hacer desde las escuelas para amortiguar esta problemática?
 
 Acercar los niños a la naturaleza. Hay una escuela infantil cerca de Edimburgo en la que desarrollan todas sus actividades en el exterior. Tienen detectados 20 sitios donde realizar las actividades escolares y estar, a la vez, resguardados del viento y del frío. Cuando fui a visitarlos, un niño me guió hasta donde estaban sus compañeros, en medio del bosque, en un lugar prácticamente imposible de encontrar. Y es que, como ya he remarcado, el contacto con la naturaleza tiene muchos beneficios, y refuerza el sentido de independencia, autonomía y agudiza la orientación.

En este sentido, ¿cree que están los sistemas educativos actuales adaptados a la educación en verde?
 
 No, la educación debe sufrir un giro, hay que reorientar programas y los contenidos deben enfocarse hacia aspectos menos abstractos. Uno de los problemas con los que nos encontramos es que estudiamos la naturaleza a través de la pantalla del ordenador y no vamos a descubrirla. Estamos haciendo una educación ambiental excesivamente global.

¿Qué debería cambiar en las escuelas?
 
 Las escuelas, en general, deberían tener un enfoque más ecológico, si bien es cierto que hay muchas de ellas que ya están trabajando en esta línea. Una práctica muy interesante es convertir los patios en huertos, jardines o granjas. Además de los beneficios que éstos aportan a los alumnos por el contacto con la naturaleza, gracias a estos espacios también se puede aprender matemáticas, lengua u otras asignaturas. Otras iniciativas interesantes pueden consistir en crear aulas al aire libre o introducir materiales de la naturaleza en las clases.

¿Y a nivel académico?
 
 Desde las escuelas se deben transmitir valores positivos de respeto y compromiso por el planeta. Es conveniente incentivar el entusiasmo e interés por la naturaleza a los niños sin imposiciones. También debería modificarse la forma en que se enseñan los contenidos de carácter ecológico ya que hay investigaciones que concluyen que, si educamos a los niños con los ejemplos de los desastres que el ser humano provoca, se acaba produciendo el efecto contrario al deseado. Debemos desarrollar el contacto con la vida y enseñarles a respetar y relacionarse con la Tierra para que puedan llevar vidas sostenibles en el futuro.

Finalmente, ¿cómo se puede compatibilizar este tipo de educación con las nuevas tecnologías?
 
 No es incompatible. El problema es que actualmente los niños pasan demasiadas horas delante de una pantalla y encerrados entre cuatro paredes. Nos hemos convertido en esclavos de las nuevas tecnologías y debemos aprender a gestionarlas para ponerlas a nuestro servicio. Los niños necesitan a la naturaleza ya que tienen la necesidad vital de respirar aire puro, moverse, poder tocar las plantas y los animales… Por ello, debemos reflexionar sobre la necesidad de relacionarnos con el entorno natural.

viernes, 21 de marzo de 2014

Día del Árbol


Como cada curso desde hace varios años, nos hemos reunido los Protectores Planetarios de Almonacid de la Sierra, Herrera de los Navarros y Alpartir para celebrar el Día del Árbol en una jornada de convivencia.


En esta ocasión hemos podido realizarlo el 21 de marzo en Almonacid de la Sierra aprovechando la celebración de dos eventos.


Por un lado, el Día Internacional de los Bosques con la intención de concienciar al alumnado de la importancia de los bosques, su utilidad y su cuidado. De esta forma reconocemos la función vital de los bosques y nos comprometemos a colaborar en la protección de estos ecosistemas vitales.


Por otro, celebramos el centenario de los plataneros que rodéan la fuente de la Plaza San Nicolás de Almonacid.

 

Así, en una jornada de convivencia y medio ambiente hemos estado realizando distintas actividades todos los Protectores Planetarios: talleres, repoblación de varias especies de coníferas y arbustos, danzas...

Talleres

Repoblación de varias especies de coníferas y arbustos

Danzas

Espectáculo de magia
Gracias al colegio de Almonacid de la Sierra por la organización del encuentro y a las distintas entidades que han colaborado, como el ayuntamiento, Raquel y Judith de Nómadas,  COVIRAN, o los Agentes de Protección de la Naturaleza de la comarca.

sábado, 1 de febrero de 2014

Crear y manejar un huerto escolar

magrama.gob.es

Crear y manejar un huerto escolar es una publicación de la FAO de 2006 que se sustenta en experiencias de creación y manejo de huertos escolares llevadas a cabo en todo el mundo.

Este manual está destinado a todas las personas interesadas en iniciar o mejorar un huerto escolar (profesores, padres, alumnos y otros miembros de la comunidad educativa), en particular si pretenden cultivar buenos alimentos y aprender a comercializar sus productos. El rango de edad propuesto para los alumnos es de 9 a 14 años.

El manual guía al lector a través de todos los pasos para planificar y llevar a cabo un proyecto de huerto: su objetivo, cómo obtener ayuda, preparar el terreno, y las distintas etapas del cultivo de los vegetales. Hay secciones sobre cómo organizar el trabajo, y se dedica un capítulo aparte a la motivación. En los apéndices hay fichas de alimentos, fichas sobre nutrición y notas de horticultura sobre algunos cultivos comunes. En cada capítulo se incluyen también consejos prácticos, indicaciones sobre cómo motivar a los niños, a las familias, a los colaboradores y a la comunidad; e indicaciones sobre materiales informativos.

Otros capítulos incluyen resúmenes de lecciones para desarrollar en el aula que complementan y apoyan las actividades de horticultura. No sólo se centran en los conocimientos y las capacidades, sino también en la concienciación, las aptitudes para la vida, las actitudes y los comportamientos.

Las clases de horticultura tienen un enorme valor educativo, ya que vinculan la teoría con la práctica y refuerzan el aprendizaje en el aula con el trabajo y la observación en el huerto.
 

Lecturas imprescindibles en educación ambiental

Selección de lecturas para empezar en educación ambiental realizada por el CENEAM para el Día mundial de la educación ambiental 2014

domingo, 19 de enero de 2014

Cómo evitar el despilfarro y cuidar el medio ambiente

revista.consumer.es

Combatir el despilfarro de alimentos y recursos naturales ahorra dinero a los consumidores y beneficia al medio ambiente

El despilfarro de alimentos tiene múltiples caras y perjudica tanto a los bolsillos de los consumidores como al medio ambiente. Un tercio de la producción alimentaria mundial para consumo humano, más de mil millones de toneladas, se pierde o se desecha, con un coste de más de 550.000 millones de euros, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La Comisión del Parlamento Europeo calcula que unos 179 kilos de alimentos en buen estado se desperdician por persona al año y que hasta el 50% de los productos aptos para el consumo que se desechan se convierten en residuos a lo largo de la cadena alimentaria.


http://revista.consumer.es/web/es/20140101/medioambiente/77674.php

jueves, 26 de diciembre de 2013

Apodemus sylvaticus

Preparando el terreno de nuestro huerto escolar para la plantación de ajos nos encontramos con una sorpresa que nos permite valorar nuestro hábitat más cercano y nos da la oportunidad de estudiar la fauna que nos rodea.


Al ir a sacar el abono de la compostera para abonar, vimos como huía un pequeño ratón, pero descubrimos que también estaban sus pequeñas crías de ratón de campo (Apodemus sylvaticus).


Así que con mucho cuidado los observamos y fotografiamos y les preparamos una nueva madriguera para que siguiera cuidando a sus crías.


El hogar ahorrador